Volver

Sin bandazos: Seamos el PODEMOS claro e indómito y pongamos a trabajar los votos

D759a5e58e437aeb66be0c6f5facb88d JosepM7  •  07/07/2016  •    4 Comentarios  • 

   Apuntamos muy alto –como tocaba–, las expectativas fueron enormes y ahora, tras el 26J, la decepción y desorientación está haciendo mella entre parte de nuestra gente e incluso entre algunos de nuestros líderes. Espero que sea un problema de duelo momentáneo del que hay que salir cuanto antes con ilusión renovada.

   No se trata de restar importancia a la victoria de un PP corrupto y a que en seis meses hayamos tenido un millón de votos menos (entre otros factores, por la antidemocrática estrategia del miedo de los poderes fácticos contra UNIDOS PODEMOS –con el auxilio circunstancial del “Brexit” –, por la machacona y demagógica campaña anti Pablo Iglesias del PSOE que tanto ha favorecido a la derecha y por una campaña nuestra en los medios en exceso plana y con algunos mensajes equívocos); pero, aún así, se ha logrado nada menos que 71 diputados y diputadas y 5 millones de votos, estando prácticamente empatados en el segundo puesto y habiendo sido capaces de disputar el primero en la percepción generalizada de la gente.

   Lo que ha conseguido el conjunto de PODEMOS con Pablo Iglesias y su dirección al frente, con gran acierto en apenas dos años –en gran parte fruto del 15M y de las luchas sociales frente a las políticas neoliberales y por una salida justa de la crisis– se puede considerar impresionante: Hemos puesto patas arriba las certidumbres del sistema, se han fotalecido relatos favorables a los de abajo y en contra de las élites, se están asentado nuevos consensos sociales progresistas y estamos disputando la hegemonía cultural y política con un nuevo sentido común logrado desde la claridad, la verdad y la emoción de nuestras denuncias y propuestas en la mejor tradición de la lucha por la libertad, la igualdad y la fraternidad.

   Así que nada de pensar que se ha cerrado un ciclo de ‘asalto al poder’ con fracaso: Las causas del descontento popular, de su indignación, continúan igual de vigentes o más que en estos últimos años y la gente dispuesta a continuar ilusionándose con PODEMOS y sus confluencias, con las mareas, con En Comú Podem, con Compromís, con IU, con UNIDOS PODEMOS, va a ir en aumento después de esta “pausa” que ha significado el 26J.

   Más allá del actual momento de cierto ‘shock’ coyuntural, a poco que no caigamos en el pesimismo –ni de la razón ni de la voluntad–, ni demos giros políticos incoherentes, lograremos más pronto que tarde que el miedo cambie de bando. La fórmula es poderosa y sencilla: Seamos el PODEMOS claro e indómito que llevamos en nuestros genes y trabajemos unidos desde la pluralidad con sentido común en la calle y en las instituciones, usando con eficacia nuestra importante fuerza de votos y representación conseguidos con el apoyo ilusionado de la gente. Aunque seamos un pelín menos sexys: ¡Sí se puede!

 

Sentido Común hegemonía Unidos Podemos 26j Podemos

Comentarios (4)


Necesitas iniciar sesión para comentar.
E8ee8d09ea2ee2245711ddaf0896102b
Javier S. Sánchez  • 

Sinceramente no entiendo dónde está el PODEMOS que conocí hace dos años. Si son galgos, si son podencos, solo veo cómo la esperanza puesta en un partido nuevo con "una nueva forma de hacer política", se desvanece como un azucarillo sin que nadie dé un golpe en la mesa y diga: Sí, estamos aquí, seguimos aquí, y vamos a seguir luchando para que este país, el país que ya no conoce ni la madre que lo parió, salga de esta horrible pesadilla. Por momentos observo que se embarca en una tendencia que conduce al "más de lo mismo", a las posaderas en el escaño esperando una nueva oportunidad dentro de cuatro años. ¿Y entre tanto? ¿Qué será de quienes tienen cita médica para dentro de un año? ¿Qué será de los niños y niñas que volverán al colegio en septiembre sin una Ley de Educación ni el atisbo del consenso que todos predican pero nadie ha conseguido en cuarenta años? ¿Qué será de las familias que viven al límite, que sobreviven gracias a la caridad de las ONG´s? ¿Qué será de los desempleados, de los dependientes , de los pensionistas, de los sin techo,…? ¿Acaso PODEMOS está dispuesto a entrar en la complicidad del conformismo, de la docilidad y de la resignación? ¿De qué sirve ser ejemplares renunciando a privilegios si la sociedad no lo percibe? ¿De qué sirve tanto sacrificio, tanto desvelo, si los españoles ya se han abonado al mantra del “todos son iguales”? ¿Quién, entonces, saldrá a las calles, evitará desahucios, denunciará los ya innumerables casos de corrupción? Los “moderados” son otros, los que se apoyan mutuamente para encubrir tanta basura, para que cada día veamos con rabia cómo aparecen nuevos casos de corrupción y nadie pague por ello. Los “moderados” han ganado la batalla hasta el punto de sentirse impunes; porque “el pueblo es soberano y les ha perdonado”, cuando en realidad nuestra democracia es tan débil que asume la no separación de poderes. ¿Cómo es posible que estemos soportando esta avalancha de despropósitos? ¿Cómo es posible que asistamos con esta pasividad a la degradación de nuestro país? ¿Nos hemos hecho inmunes a tanta corrupción, a la penosa gestión de nuestros recursos, al descaro de tantos “servidores de la patria”? No podemos resignarnos, cada día ha de salir una de las “cabezas visibles” a denunciar en voz alta cada uno de los nuevos casos de corrupción; cada día debemos tener una razón para seguir creyendo, saliendo a las calles y a las plazas a decir que no, que “no somos iguales”, y deletrear una a una las señas de identidad de PODEMOS. El medio rural está sometido al “que me quede como estoy”; cuando todos sabemos que, traducido, es “sé que me roban pero lo que viene es peor”. Esto es lo que se respira en las calles, en los lugares públicos. Hay que señalar con el dedo, con insistencia, a los responsables de este desaguisado y citar, sin escrúpulos, a los causantes de esta degeneración democrática. Y así un día y otro día, hasta el hartazgo. ¿Qué, si no, han hecho otros con los mantras de “Grecia” y “Venezuela”? Y sí, citarles, con nombre y apellidos para decirles a la cara que mienten cuando repiten sus consignas. Y convocarles a debates, y pedirles que nos expliquen cuál es su programa, qué ofrecen a la sociedad española, sin aspavientos, dialogando, que se escuche de verdad lo que tengan que decirnos; y que escuchen lo que tenemos que decirles nosotros. Cada día que pase sin dar un golpe en la mesa será una oportunidad perdida para mantener viva la llama, para alentar a un pueblo que hasta hace poco confiaba en otro modo de gestión, “otra política”. Las redes sociales has de estar invadidas de propuestas; de cada uno de los puntos del programa de PODEMOS, de la magnífica gestión de los “ayuntamientos del cambio”, de intervenciones públicas, de reproches y críticas hacia quienes se hacen llamar “moderados” y “gente de bien”, entre tanto su gestión no dé un giro de ciento ochenta grados para ocuparse, sobre todo, de los más desfavorecidos. No, no podemos, no debemos resignarnos. SÍ, SE PUEDE.

2 votos  |  2 0
Sin respuestas
4b00912f094d4b65a51389dd8babc40b
Virginia_Wolff  • 

El discurso en el parlamento no puede basarse en recordar los casos de corrupción del PP. Está visto que, aunque resulte increíble, hay ciudadanos que votan incluso a quien les roba. Creo que la apuesta correcta sería insistir "machaconamente" en la Ley 25 de emergencia social (para empezar) en eso que podemos hacer ya y seguramente la derecha quiera retrasar.

1 voto  |  1 0
Sin respuestas
Cc2104f880a92d8487b408460f749005
JMaría7  • 

Suscribo todo lo que dices. No se puede esperar cuatro años más. Hay que poner a trabajar los votos obtenidos participando en un gobierno de todos menos el PP para cambiar de una puñetera vez todo esto y limpiar el país de ladrones. ¿Tendrán agallas en el SOE? ¿Traicionarán a las gentes de izquierda?

Sin votos  |  0 0
Sin respuestas
198cdc07af517d85bc52121a72cb3beb
MHernández8  • 

El miedo es una herramienta que han utilizado todos los partidos políticos en contra de sus adversarios a lo largo de la historia, y no creo que sea buena estrategia escudarse en él para justificar unos resultados electorales fuera de expectativas. Puede ser un error grave. Sin embargo, creo que existe otro miedo por el cual se pueden justificar; el miedo de los dirigentes políticos. Pienso que nuestra dirección en estos últimos tiempos es la que ha tenido más miedo, y con esto no me refiero al tono(que realmente me ha parecido más certero) me refiero al discurso. Miedo a continuar con el discurso del sentido comun y didáctico para instalarse en el discurso de la estrategia política y posicionamientos ideológicos. No creo acertada está decisión y no creo en las estrategias políticas de posiciones ideológicas, que por otra parte nos hace parecernos más a lo que no queremos parecernos. Los partidos tradicionalistas siempre han mirado su propio interés de sillones, antes que el general del pueblo, y nosotros no nos podemos convertir en lo mismo. Confío al 100% de las intenciones de esta organización, pero no debemos crear dudas a los dudusos, debemos aclararselas.

Sin votos  |  0 0
Sin respuestas