Hay 4 debates con el tema 'Traición'

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Podemos era participativo y plural: Podemos en disolución.

  33 Comentarios  •  25/01/2019  •  Jess86

Podemos tenía fuerza cuando la gente que lo formaba compartía distintas ideas y un mismo objetivo. Cuando se nos tenía en cuenta a los militantes y nos preguntaban antes de tomar decisiones. Cuando uníamos y no apartábamos gente. En cambio, cuando ha empezado a parecerse a un partido clásico, donde se busca la uniformidad de pensamiento, y ha sido invadido por el drama y las paranoias de traición, se ha ido a la mierda.

Al final, se ha convertido en el partido de los que piensan como Pablo Iglesias, y en una pelea a navajazos por el poder entre uno y otros. Por favor, dejemos los dramas de "traidor por aquí y traidor por allá" y maduremos tanto como partido como votantes, que se nos va la fuerza con las emociones y depende la democracia de ello.  

Copio un artículo de Gerardo TC:

https://ctxt.es/es/20190123/Firmas/24087/Gerardo-Tece-Podemos-Juego-de-Tronos-Estrategia-Izquierda.htm#.XEr67nSDhPA.twitter

"He visto las siete temporadas de Juego de Tronos emitidas hasta hoy. Lo he hecho de forma vaga y un poco obligado por la moda del éxito mundial. Como el que se apunta al gimnasio. O al menos como me apunto yo: sin muchas ganas. Con el método insoportable, para quien ve la serie a mi lado, de tener que preguntar en cada nuevo capítulo con quién va cada protagonista en ese momento, a qué casa o reino pertenecen, con quién están enfrentados. Nada que ver con la atención y el entusiasmo que le ponen a la serie los líderes de Podemos. Sin embargo, a pesar de mi dejadez y despiste, creo que he descubierto algo sobre Juego de Tronos que ha pasado desapercibido para los profesores universitarios creadores de la nueva política: después de cada maniobra estratégica magistral de Khaleesi, Cersei, Tyrion o John Snow sobre el mapa de poder, nunca se produce una votación para que ese movimiento sea refrendado en las urnas. Estoy casi seguro de que esto no sucede en ningún capítulo. En la política real sí que pasa, continuamente.

A unos meses de las elecciones que deberían servir para frenar a la ultraderecha, una serie de movimientos estratégicos –magistrales como todos los movimientos que hacen los politólogos que se hicieron con el espíritu post 15M– han partido a Podemos en dos. Visto con el prisma de Juego de Tronos, cada uno de los ban

dos defiende una postura estratégica impecable que sólo sirve para tener una postura estratégica impecable. Poco más. Visto con el prisma de la realidad, estos movimientos magistrales no sirven para ganarle a la extrema derecha, que uno, a pesar de su gran despiste, diría que es el objetivo. O, al menos, lo es para una parte de la sociedad que no entiende mucho de estrategia, pero entiende un montón de lo que es útil y lo que no. Y una izquierda dividida, todo el mundo sabe que nunca ha sido útil.

El partido que no era un partido, pero que sí lo era porque funcionaba como tal, se encuentra, cinco años después de su nacimiento, con una crisis que tocaría más a los cuarenta que a los cinco: la de identidad. ¿Qué es Podemos? ¿Es una herramienta de la gente, como repiten sus líderes actuales montados en estructuras de partido político clásico y encerrados en grupos de confianza? ¿Es un partido político basado en un funcionamiento democrático interno que hay que respetar o no, dependiendo del momento y la estrategia? La mejor definición actual de Podemos es que es una carta bajo la manga. Quién es el dueño de la manga es lo que votan los militantes. Hablemos claro. No se es herramienta ciudadana si, por mucho espíritu ciudadano con el que te levantes por las mañanas, en el día a día te rodeas de un círculo político de confianza en torno a una tesis política propia, acertada o no, porque fue la ganadora en la última asamblea del partido. No se es partido basado en la democracia interna si decides, a unos meses de las elecciones, que el funcionamiento interno que tú mismo diseñaste, no te sirve ahora para tu estrategia de este momento. Pablo e Íñigo, Íñigo y Pablo son dos jugadores que llevan razón, dos yonkis de un juego interno que no le importa a nadie que esté situado a una distancia saludable de Podemos: la distancia a la que está la persona a la que le preocupa el bien común sin saber nada de círculos, ni de consejos ciudadanos, ni de comisiones de garantías democráticas; la distancia a la que está la persona a la que le aburren los juegos de tronos dentro de Podemos; la distancia a la que está la persona a la que, lo que le interesa es ver resultados y líderes que saben que el rival no está dentro, sino enfrente. Ese simpatizante, que supone el 99% de lo que significa un experimento como Podemos, será el que tenga que sufrir, una vez más, el despiste inmenso de sus líderes de no saber que, después de la estrategia magistral digna de Khaleesi, llegan las urnas a las que la derecha no irá separada, sino bien repartida.

Ese simpatizante desmotivado siempre podrá apostar por Pacma. Mientras no consigan grandes resultados, los animalistas irán unidos. Cuando tengan opciones de poder, los pro-perro y los pro-gato tendrán su batalla interna. Y vuelta a empezar. Que viva la izquierda y sus estrategias magistrales."

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Poder refrendar de forma participada la remoción de Sandra Mínguez en Valencia

  3 Comentarios  •  18/07/2016  •  acostsu

    

Lo sabe Mont-i-Hielo. Lo sabe ya también Ángela. No son formas, ni maneras, ni razones de haber cesado uninominalmente atravilariamente y sin consenso a Sandra Mínguez.

Mont-i-Hielo se prepara para su asalto personal al Consell. Lo que siempre buscó y lo único inspirador para él. Y no quiere inpedimentos de ningún tipo. Poco a poco intentará condicionar totalmente a Podemos en la Comunidad Valenciana hacia sus libres y claras apetencias de mandarinato.

 

Ya ha habido bastantes ejemplos en su caudilloide pilotazgo. Aparenta mantener voto en la medida que Podemos en estas tierras lleva flotadores en la contienda electoral. La realidad es muy distinta. Mont-i-Hielo está expulsando a mucha gente de votar a Podemos. Es un "gestor de fondos financieros" útiles para otras formaciones, no para Podemos. Lo veremos por desgracia el día en que Podemos concurra solo en el País Valenciá. Lo sabemos, lo saben. Él también y creo que le da igual. Busca otra cosa.

Cuando Podemos ya no le sirva pegará un nuevo salto. Pero siempre hacia las cercanías del poder. Nunca para acercarse sinceramente a las personas y codearse con todos en las plazas. Esos sitios y esas formas no le gustan. En esos sitios hay poca sombra. Da mucho el sol y se le vé con claridad. Con mucha claridad se aprecia lo que es y lo que únicamente le mueve.

Poco dado a la expresión abierta y participada por tod@s. Cauces para la participación y las decisiones conjuntadas, da pocos. Ninguno más bien. Como símil de interventor, interviene. Y si es posible sin arriesgar, desde los burladeros. O amagando y mintiendo: ¡Todo ha sido una equivocación! ¡Se me fue el deo' de la tecla!. ¡Sólo son ajustes técnicos!

Como maniobrero ugetista que fue, manipula. Como buen discípulo de los Viciano (de uno y del otro), juega a varias barajas. Su guía es sólo su propia utilidad y la trepa trapense.

 

Todo sea por subir en el escalafón. Todo por escalar. Sobre quien sea y sobre lo que sea.

 

Pero la gente que a pesar de él seguimos en Podemos (que gracias a sus artimañas, va perdiendo empuje como una sangría en estas tierras) queremos y exigimos pronunciarnos en las decisiones que está adoptando sin consulta.

 

Queremos decir sobre las decisiones que sólo su personalísima forma de intrigar ejecuta. En las decisiones que a tod@s nos atañen y a las que solo permiten asentir a lo que él gestiona creyéndose propietario de una franquicia privada.

 

¡Mont-i-Hielo! ¡esta es la cuarta que de forma notoria nos haces trapacerías!

¡se acabó pues la venia! ¡ahora a nadar sin flotadores!

¡nada Antoñito! ¡nada!

 

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